
Hacía tiempo que no entraba dentro de mi lista negra... Más que nada probablemente por no ser recurrente en mis quejas... Pero he encontrado un nuevo motivo para quejarme. Y es la actitud de dos compañías de telefonía móvil: Vodafone y Movistar.
Me he cambiado de Vodafone a Movistar. ¿Por qué? Porque la tarifa que me metía Vodafone era bastante cara. Mi ofensa hacia esta compañía viene dada porque hasta que no solicité la portabilidad no me llamaron para ofrecerme algo mejor. Les mandé a hacer puñetas literalmente. Más que nada porque uno tiene su amor propio, y porque no me mejoraban la oferta de Movistar.
Esa actitud que tienen las compañías de telefonía móvil (al igual que los bancos) es una actitud con la que podemos jugar a nuestro favor. Y cabrearse con ella es lícito, pero lo único que se puede hacer con respecto a ellos es saber aprovechar esa ineficiencia y esa política comercial tan equivocada.
Para Movistar también hay candela:

Me hicieron la portabilidad desde Vodafone a Movistar una noche de domingo. El lunes estaba de viaje volando a Madrid total y absolutamente incomunicado. Y no penséis que la situación duró un par de días, no. Me han tenido una semana entera sin terminal telefónico. Eso sí la tarjetita la tenía al poco tiempo. Pero el teléfono no. ¿Soluciones? Ninguna. Llamé para quejarme y fue entonces cuando "agilizaron" el envío de mi terminal.
Conclusión: Quéjate. Ah, y otra cosa. No hagas esos trámites por teléfono. Si quieres cambiarte de compañía hazlo en un establecimiento físico. Siempre será más eficiente. Y te irás con la tarjetita, el terminal y a esperar sentado la portabilidad.
En definitiva, estas dos compañías, mal. Las dos por su actitud comercial. Y Movistar por su ineficiencia en los envíos y su departamento logístico. Empezamos con mal pie con Movistar... pero bueno, año y medio pasa rápido y podremos cambiarnos a otra. Cambiad de compañía todo lo que podáis.
Saludos.


